El
vapor Príncipe de Asturias era un moderno buque trasatlántico de la naviera riojana 'Pinillos'.
En la travesía Barcelona - Buenos Aires, cargado entre otros, con 20 estatuas de bronce (regalo de la colonia española de Buenos Aires al pueblo argentino), 40 000 libras esterlinas en oro, 193 tripulantes y 395 pasajeros y ya en la costa Brasileña, el día 5 de Marzo de 1916, realizó una ruta alterada circunvalando por el norte la isla dos Búzios.
Siendo noche cerrada de niebla, lluviosa, con una mar gruesa y vientos del sudoeste, y no pudiendo vislumbrar el
faro de Punta do Boi, colisionaron a las 4.25 h, con los arrecifes de la
Ponta de Pirabura. El violento choque desgarró el doble fondo del trasatlántico de proa a popa. La brusca entrada en la sala de calderas provocó varias explosiones que dejaron al buque sin energía eléctrica. Los alojamientos de la segunda y tercera clase comenzaron a arder debido a las explosiones internas. El laberinto de corredores y escaleras que configuraban la habilitación del pasaje se convirtió en una ratonera en la cual quedaron atrapados la mayor parte de los pasajeros. Sólo se pudo arriar un bote salvavidas, que consiguió librarse de las amarras a tiempo, llevando 17 personas. Las otras 109, que también conseguirían escapar, lo hicieron agarradas a los escombros que flotaban. Muchos fueron arrastrados contra las rocas del acantilado de Ilhabela.
Apenas transcurrieron cinco-diez minutos entre el choque y el hundimiento. De los 588 pasajeros y tripulantes sólo sobrevivieron 143: 57 pasajeros y 86 tripulantes. En total, 445 muertos.
Se cuenta que enseguida, después del accidente, un grupo de habitantes de la región, inició un saqueo desenfrenado, sin respetar siquiera el cuerpo de las víctimas. Cuando por allí llegó el batallón de Capitanía de Puertos, nada quedaba por hacer. Solo improvisar un cementerio en el lugar, conocido como Serraría, hoy encubierto por la arena.
A partir de la narración sobre las actuaciones del gobierno del vapor Príncipe de Asturias realizadas el día 5 de marzo de 1916, desde las 4:00 horas a las 4:15 horas, he procurado reconstruir sobre Google Earth la ruta teórica que creían llevar, como la que realmente llevaron hasta la catástrofe.
Estos son las secuencias básicas resumidas de dicha narración:
El cielo cubierto impedía que los oficiales pudieran determinar la posición exacta del buque con el sextante por lo que iba navegando por estima (llevaban prácticamente desde el día 3 navegando por estima).
Caen intensos chubascos que dificultan la visibilidad. No obstante, al tratarse de chubascos esporádicos no se reduce la velocidad del buque que continúa navegando al rumbo S70W y a 16 nudos.
El estado del mar empeora existiendo intervalos de fuerte marejada. Grandes rayos en la lejanía iluminan el horizonte.
La tormenta alcanza al Príncipe de Asturias. La visibilidad se redujo de tal forma que apenas si se distinguía desde el puente la proa del trasatlántico.
Navegaban en demanda de la luz del faro de Punta do Boi.
El capitán inquieto al no divisar la luz del faro ordena poner avante media y la velocidad se reduce a 10 nudos.
Día 5 de marzo de 1916.
04:00 horas.
La última situación de estima los sitúa a unas ocho millas al noreste de Punta do Boi. En caso de que hubiera buena visibilidad debía ya de verse la luz del faro por la banda de estribor.
04:02 horas
El capitán ordena que se empiece a tocar la sirena de niebla y un cambio de rumbo de cinco grados a babor.
04:08 horas
Otra orden para un nuevo cambio de rumbo de cinco grados a babor.
04:15 horas
De repente ven un destello de luz a proa que los hace volverse de inmediato. Un segundo destello les hace comprender en décimas de segundo la terrible realidad. El faro está justo por la proa del buque y con la visibilidad que hay deben de encontrarse a menos de una milla del mismo. Van directos contra los arrecifes a una velocidad de 10 nudos.
El capitán se abalanza sobre el telégrafo de órdenes y pone las palancas en «Atrás toda» mientras grita al timonel la orden de «Todo a babor». Demasiado tarde. Exactamente a las 04. 1 5 de la madrugada el Príncipe de Asturias colisiona contra el arrecife sumergido de Punta Pirabura a poco más de milla y media de Punta do Boi.